miércoles, 24 de septiembre de 2008

tequendama

Hoy fue un mejor día en términos de planeación del matrimonio.
Por la mañana fui a pedir nuestros registros civiles a la notaría y por la tarde fui al Tequendama para hablar con nuestra "asesora de bodas". Una vez tengamos confirmada la hora de la ceremonia, que dependerá del notario, podremos mandar a hacer las tarjetas que ya están diseñadas (¡son muy bonitas!).
El siguiente paso es ir a ver el montaje de otro matrimonio el 4 de octubre para hacernos una idea de cómo podríamos organizar el salón. La prueba del menú será la última semana de octubre o la primera de noviembre, todavía no sabemos. Ese mismo día definiremos la mantelería y practicamente quedará todo listo. Para ese momento ya debemos saber con relativa seguridad cuántos invitados serán en total.
El resto de la tarde estuve mirando fotos de flores y centros de mesa para ver cómo vamos a definir ese asunto. Tengo dos cosas claras: quiero flores blancas y quiero velas (teniendo en cuenta que es el día de las velitas). Hay que concretar ese tema pero creo que va a ser mucho más sencillo de lo que me imaginaba...
Mañana será el día de encontrar el impresor de las tarjetas y de recoger los registros en la notaría.
Gracias por los mensajes de ánimo con el asunto del vestido. En este momento estoy en la actitud de "Dios proveerá", es decir, esperando a ver qué... en últimas, me pongo una cortina blanca.
Eso es todo por hoy mis corazones.

lunes, 22 de septiembre de 2008

el vestido II

Ayer estuve viendo el tema de las telas con la señora del vestido y no me fue muy bien. La cosa es que la parte exterior del vestido, que es toda en encaje, es un rollo. Como ya les conté la última vez, por el encaje, toca hacerlo todo a mano, razón que lo hace más costoso y además, quién iba a saberlo, ¡el encaje es de las telas más caras que existen! El caso es que el vestido saldría casi por 2 millones de pesos y, primero, el palo no está pa' cucharas y, segundo, no estoy de acuerdo con meterle toda esa plata a un vestido para un solo día... Mejor dicho, ahora sí me siento como Carrie Bradshaw, porque siento que el matrimonio se me está saliendo de proporción.
Ayer dormí muy mal pensando en el tema del vestido, pero pensar ayuda... pensé que finalmente lo que me gusta del vestido es el modelito, la forma, no que sea en encaje ni nada de eso, entonces, mi siguiente misión es ver qué otras telas se podrían usar, que sean más baratas y que no toque coser a mano a ver si sale por un precio más razonable, si no... me va a llevar el diablo porque la obsesión con el modelito está grave.

Las últimas horas de hoy las he dedicado a investigar el tema de las tarjetas y ha sido una nota. Encontré varias ideas en Internet que nos dieron la idea central con la que estamos diseñando la tarjeta. Ahora hay que ver qué tan caro sale hacer las tarjetas como las queremos. Creo que esto me va a ayudar a mostrarle a Tomás que hacer las cosas como uno las quiere a veces sale más caro de lo que uno cree...

Espero volver con más noticias muy pronto.

Las quiero a todas, me alegra muchísimo que sí estén pendendientes de mi bridal blog.

Hasta la vista, babies