lunes, 22 de diciembre de 2008

el baile


Una vez terminada la comida, dimos unas vueltas por las mesas saludando a la gente y ante la insistencia de los asistentes por que empezara oficialmente la fiesta, abrimos el baile, como se dice formalmente.
Como no queríamos bailar el vals, escogimos una canción de Frank Sinatra que se llama For Once in My Life que también se les puede mandar y que dice así:

For once in my life
I have someone who needs me
Someone I've needed so long
For once unafraid
I can go where life leads me
And somehow I know I'll be strong

For once I can touch
What my heart used to dream of
Long before I knew
Someone warm like you
Could make my dreams come true

For once in my life I won't let sorrow hurt me
Not like it's hurt me before, oh
For once I've got someone I know won't desert me
'Cause I'm not alone anymore

For once I can say
This is mine, you can't take it
As long as I've got love I know I can make it
For once in my life I've got someone who needs me

Bailamos con nuestros papás y con varios más. Esta canción se repitió como 3 veces y ahí sí empezó la rumba de verdad.

A fin de cuentas, celebramos todo lo que pudimos, bebimos, bailamos y terminamos rendidos casi a las 4 a.m. después de una noche maravillosa, llena de amor y felicidad que se pasó volando pero que Tomás y yo recordaremos siempre como uno de los días más felices de nuestras vidas.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

miguelito


Después de los brindis, nos fuimos de mesa en mesa para que nos tomaran las fotos respectivas. Pensé que eso iba a ser de nunca acabar, pero fue realmente rápido. Una vez terminada la sesión de fotos, nos sentamos a comernos el delicioso ponqué de mi mamá que ya todo el mundo había terminado, menos nosotros. Pasó un ratico y nos sirvieron la comida. Y cuando terminamos de comer, apareció Miguel Vaca con un papel en la mano en medio de la pista y leyó estas palabras que nos dejaron felices:

"Que chimba es hablar en el matrimonio de estas dos pichurrias. Mi idea no es discutir quién es más pichurria que quién, quién se merece a quién, pero por si las moscas, para dejarlo sobreentendido, para dejarlo bien claro y no discutirlo más, aquí se casó mejor Tomás que Natalia. Punto. Pero eso, repito, no es lo más importante, me parece más rescatable resaltar el hecho, el sobrehecho y sobre el lecho que esta relación se ha venido forjando con la paciencia, la perseverancia y el cariño de estos dos amigos durante un largo periodo, donde todos nosotros hemos sido espectadores de esta linda experiencia. Justo se me vienen a la cabeza dos porciones de Tanqueray por una de Vermouth, aceitunas, un par de copas de martini y el colchón del Parra que tenía en la sala. Pues sí, ustedes de pronto no lo tengan muy claro (seguramente con tanto martini yo tampoco sea el más idóneo para explicarlo) pero esto se remonta a las épocas donde el Parrinski vivía en La Caracas y dos apartamentos abajo, su humilde servidor. Acostumbrábamos a ver desde las PopStars hasta el mundial de Corea-Japón acompañados de un martini. Y así, por el apartaco no faltaba ni Moncada, ni Davinchi, ni Tico, ni Tomás. En esas se estaba una noche, cuando Tomás... ¡¡¡Ustedes conocen a Tomás!!! Ese Tomás que quiere decir algo y no lo dice, que está preocupado y no lo aclara, que se pone la cabeza entre las rodillas y se rasca la cabeza, pela los ojos, mira al infinito y apenas se siente un tosido, en el que masculla: "Tengo algo que contar". Después empieza a perseguirse la cola, y continúa diciendo que va a contar algo pero IGUAL no lo cuenta, que tiene un problema pero SIGUE sin contar nada, ¡¡Qué joda Tomás!! ¡¡Hable a ver!! En esa ocasión, estábamos Parra, Tico y los tres escuchábamos atentos cómo Tomás definía a la mujer de su vida, a la mujer que engolosinaba sus pensamientos y enmelocotonaba su ser. Parecía que Tico y Parra entendían que era la primera vez, en mucho tiempo, que Tomás, sentado ahí, en una de esas sillitas marchitas que componían la sala de Parra, abría su corazón y desesperado quería controlar su inercia por irse de bruces contra esa mujer que lo tenía adormilado. Yo mientras tanto seguía tomando mis martinis y escuchaba a Parra dar lecciones de cómo conquistar mujeres, esa noche soltó dos trampas de oso, tres nasas para peces medianos y una escopeta de doble cañón con suficiente munición para un safari africano. Otro día les cuento todos esos secretos de Parra y su importancia para la humanidad. Al final fue suficiente para que después de seguir todas sus indicaciones y pasadas tan solo tres semanas, Tomás estuviera presentando a la mujer que lo acompañaría de ahí en adelante. Ella apenas estaba saliendo con él, no creo que se haya imaginado lo que se le venía pierna arriba en esos seis años junto a él. ¡¡Ay dios mío!! ¡Pichurria él, pichurria ella! Hoy los tenemos juntos y de corazón espero verlos así por mucho, mucho tiempo. Yo no me vine a despertar de mi embriaguez sino justo hasta el momento en que hace unas semanas completamente vulnerable, Tomás me dice: "Le tengo reservaditos unos minutos de micrófono".

jueves, 11 de diciembre de 2008

brindis


Cuando todos los invitados estuvieron sentados en sus puestos, nos hicieron entrar de nuevo al salón. Otra vez nos aplaudieron mucho, ya como marido y mujer. Nos llevaron a la pista, donde estaba la mesa del ponqué con nuestras copas. Nos sirvieron la champaña y tanto mi papá como el papá de Tomás hicieron un par de brindis muy bonitos.
Después, Tomás leyó estas palabras:

"Hace seis años, en una mezcla entre decisión y algo de suerte, la vida me llevo hacia una de las mujeres más increíbles que he conocido, llena de inteligencia, humor, y con unas ganas infinitas de ser amada. A esa mujer, la que todos conocemos, la que me ha hecho crecer, madurar ser mejor cada día, a esa mujer de tez blanca y sonrisa constante, le entrego la totalidad de mi futuro.

La nuestra, una relación abierta, creada a partir de una infinita voluntad, que cada día construye y concreta un cotidiano cada vez más sólido, es la herramienta que nos hace estar a todos el día de hoy escuchando estas palabras. Es la razón para celebrar este matrimonio.

Con amor y compañía, Natalia me ha enseñado miles de cosas en la vida, me ha conducido por un camino que jamás pensé que podría recorrerse, me dio seguridad para transitar por el mundo más tranquilo, me llevo de la mano y me entró en el mundo de la adultez, dándome la mejor oportunidad de mi vida: convertirme en su esposo.

Es ella el fuego de nuestro hogar, es ella la que con su dedicación y constante amor ha logrado llevarme por el camino que hoy me trae hasta acá, es ella la que con trabajo y constancia me demuestra cada día que la vida se vive con amor y con entrega total hacia lo nuestro.

Fruto de dos familias que nos han heredado como herramientas para la vida, la unión y el constante trabajo por nuestros sueños; hoy, nosotros, dos hijos del amor y la constancia, nos encaminamos en un nuevo proyecto de vida.

Natalia, mi mujer, mi novia, mi confidente y el tesón de mi vida, hoy como todo los proyectos que hemos encarado juntos, empieza un nuevo desafío, tal vez el mas provechoso de todos, dedicarnos a crear y construir nuestra propia historia".

miércoles, 10 de diciembre de 2008

la ceremonia


Llegamos al hotel mi papá, mi mamá, mi hermana y yo. Ellas dos se fueron para el salón y mi papá y yo nos quedamos esperando a que nos llamaran para subir y nada... Ya eran más de las 6:30 p.m. (hora en la que estaban citados los invitados) y nada que llegaban ni el oficiante ni el fotógrafo. Yo ya estaba empezando a ponerme nerviosa porque no quería que los fuegos artificiales del Colpatria empezaran antes de la ceremonia. Esperé otro ratico (que en la vida real debieron ser como dos minutos) y volví a llamar a Tomás, pero ¡no me contestó! Entonces llamé a Irene y le dije que ya íbamos a subir, que no quería seguir esperando (además, porque se me olvidó hacerle caso a Andrea Perdomo y entrar al baño antes de ponerme el vestido, las chicas que no se han casado, ténganlo en cuenta para el futuro).
Subimos por el asensor que lo lleva a uno directamente al piso diecisiete, en el que quedan los salones Monserrate y Guadalupe, y cuando se abrieron las puertas nos estaban esperando Gabriela (la hermana de Tomás), Irene y Carolina. Le pusieron las florecitas de la solapa a mi papá (creo que ese ramito se llama azahar) y nos dirigimos hacia la entrada del Salón Guadalupe. La canción que escogí para la entrada fue Something Good (la versión de Caetano Veloso) que es una canción de la banda sonora de La novicia rebelde, es la canción que cantan María y el Capitán cuando se dan cuenta de que están enamorados. Yo sé que suena de lo más lobo, pero es una canción muy bonita. Si la quieren, yo se las puedo mandar.
Tomás me estaba esperando a mitad de camino con el ramo de flores para entregármelo. Mi papá y yo entramos sonrientes, según me dicen. En ese momento yo no estaba entendiendo mucho. Vi pocas caras, y sólo me acuerdo de muchos aplausos y de un amigo de mi papá diciéndole "¡Ya sabe lo que se siente!" y dándole una palmada en la espalda.
Al frente estaba Hernando detrás de una mesa y en frente de la mesa había dos sillas para nosotros. Cuando nos sentamos, me pareció que estábamos tapando a Hernando, entonces le dije a Tomás que nos corriéramos para los lados y así poder dejar la vista libre.
Hernando empezó la ceremonia hablando de cómo nos había conocido, de qué pensaba de cada uno de nosotros y lo que pensaba de nuestra relación de pareja. No me acuerdo de todo lo que dijo, pero el caso es que fue una introducción muy bonita, que incluso hizo reír a los asistentes y que personalmente me conmovió mucho. Fue muy bonito. Después, Hernando leyó un texto acerca del compromiso que representa el matrimonio que nos dieron en la Notaría que nos pareció bonito y después leyó la escritura pública de la que ya les hablé antes. Cuando estaba terminando de leer la escritura, empezaron a sonar los fuegos artificiales del Colpatria, así que se apuró para terminar rápido con eso y pasar a la lectura de los votos. Una vez terminada de leer la escritura, firmamos nosotros dos y Monky (padrino de Tomás), Carolina (madrina de Tomás) e Irene (mi madrina). Mi padrino siempre será Mampe, así que no me interesó reemplazarlo por nadie más, lo haré firmar cuando nos volvamos a ver.
La parte de los votos no la voy a describir, porque está en un video que pueden ver en este link:
http://www.youtube.com/watch?v=olQCJ6icaH8
En ese momento los aplausos sonaban muy, muy fuerte, como si fuera un concierto de Madonna. Yo sentí mucha emoción y mucha felicidad de estar en ese sitio, compartiendo ese momento con tanta gente.
Se suponía que en ese momento tenía que empezar a sonar otra canción ya para la salida (Something About Us de Daft Punk que es desde hace rato decidimos clasificar como "nuestra" canción) y nada que empezaba a sonar. Por fin empezó a sonar cuando ya íbamos como a mitad de camino hacia la salida. Decidimos quedarnos en la entrada saludando a todo el mundo. En ese momento lloré mucho, estaba realmente muy emocionada con todo lo que estaba pasando. Cuando terminamos de saludar, nos escondieron en otro salón mientras los invitados se sentaban en las mesas. Aprovechamos para hacer nuestros comentarios de la ceremonia, para charlar un rato y ya quitarnos de encima los nervios que teníamos.

martes, 9 de diciembre de 2008

por la mañana y antes de salir


Nos levantamos como a las 9 de la mañana, desayunamos, recibimos un par de llamadas de felicitaciones de Mampe y Ana Murcia y salimos a comprar las flores para el peinado de las que me había olvidado por completo el día anterior. Se suponía que debía comprar unas orquídeas miniatura, pero resulta que no son muy rentables y sólo se consiguen por encargo. Por lo tanto, decidí comprar nardos porque quería que las flores fueran blancas.
Luego, pasamos un rato por donde mis papás. Ya al medio día mi mamá tenía sus iluminaciones hechas y el peinado listo y Franky, el peluquero de mi mamá se encargaba de dejar listas a mis tías y a mi prima Laura.
Nos empacaron sendas porciones de lasaña para que pudiéramos almorzar bien y nos fuimos hacia el apartamento. Mi cita en la peluquería era a las 3:30 p.m. así que hacia la 1 p.m. me dispuse a darme un baño largo y relajante, porque tengo que aceptar que me estaba poniendo nerviosa. Saliendo de la ducha recibí la llamada de Maite y Santiago con quienes charlamos un buen rato. Me vestí, me comí la lasaña que me pareció la más rica de toda mi vida y salí a mi cita con Fernando. Apenas llegué, me lavaron el pelo y empezamos con calma con todo el proceso. Primero me alisó el pelo y después me maquilló. Quedé feliz porque vi que no estaba como un payaso sino como yo, maquillada, pero normal y bonita. Después empezó con el chongo. ¡Dios mío! Qué don tan maravilloso el que tiene ese señor. Finalmente, a las 5:00 p.m. ya estaba completamente lista para irme a vestir.
Ya para este momento, mi papá, mi tía Carmenza, mi tía Marlene, Sergio y Laura estaban en mi apartamento esperándonos. Como estaba temprano y mi mamá y mi hermana todavía estaban en la peluquería decidí ofrecerles un tecito para calmar los nervios. Fue muy chistoso ver que la más tranquila era yo con respecto a todos los demás que estaban acá.
Una vez llegaron mi hermana y mi mamá, empezamos a vestirnos.
No sé si lo mencioné antes, pero resulté un poco alérgica a la tela del vestido así que lo primero que hice fue pedirle a Irene que me llenara la espalda y el cuello de Acid Mantle como me había indicado Virginia. Esto fue absolutamente importante porque afortunadamente no tuve ninguna reacción alérgica al vestido el resto de la noche.
Como ya tenía la moña hecha y me tenía que poner el vestido por encima, me tuvieron que poner el gorro de baño cubriendo el chongo y ponerme el vestido entre tres personas. Después mi tía Carmenza me puso los zapatos, nos tomamos un par de fotos antes de salir y a las 6:20 p.m ya estábamos en el carro camino al Hotel Tequendama...

domingo, 7 de diciembre de 2008

diciembre 7

Llegó el día que hemos estado esperando todo el año. Estoy feliz, muy emocionada y un poquito nerviosa. Sé que todo va a salir bien, confío en que todo va a salir bonito y por eso también me siento conmovida y nostálgica por quienes quisiera que estuvieran acá y que por razones comprensibles y normales de la vida sólo podrán acompañarnos de corazón.
De nuevo, niñas de mi corazón, este blog es para ustedes: Adri, Ana Murcia, Gabrielita, Laura María, Maiterile.
Se me aguó el ojo y no sé qué más decirles en este momento. Espero poder tener algo de lucidez mañana para poderles contar con detalle todo lo que va a pasar en unas cuantas horas. Eso sí, espero que mis lectoras locales me ayuden con el recuento detallado del que estoy segura será uno de los días más felices de mi vida.
Las adoro.

sábado, 6 de diciembre de 2008

diciembre 5


Me levanté muy juiciosa, me bañé, y me fui derechito para la peluquería (Antonio's de la Javeriana, al lado de mi casa). Allá me encontré con Fernando, quien me dejó muy bien peinada y maquillada para salir de ahí a la Notaría 38, donde quedaría oficialmente casada con Tomás a las 10 a.m.
Me puse un vestidito blanco que compré en NafNaf para la ocasión. Es un vestidito de esos que están de moda, corto, ancho, sin mangas, cuello bandeja con un moñito al lado derecho del cuello. Muy tierno. Me puse una chaqueta azul encima, medias blancas como de enfermera y unos taconcitos como de cuadritos azules que tengo desde hace rato. Me sentía muy chistosa (muy Sex and the City) caminando con esta pinta por las calles de Bogotá.

Contra todo pronóstico producto del pasado, llegué a la Notaría faltando 15 minutos para las 10 a.m., como había quedado con Tomás. Allá ya estaban Tomás, los papás, la hermana, el cuñado y el sobrino de Tomás y de mi familia ni rastros... Como se podrán imaginar, de mi parte iban a ir todas mis tías, mis papás y mi hermana. Yo estaba un poquitico nerviosa, pero me puso más nerviosa que pasaran los minutos y no llegaran... Precisamente el jueves hubo un derrumbe en la Av. Circunvalar y como todos los carros iban por la séptima mis papás decidieron irse por la carrera trece (¡qué tal el trancón!). El caso es que alcanzaron a llegar perfecto. Nos hicieron pasar a una salita chiquitica donde nos embutimos todos.
Primero nos hicieron firmar la escritura pública a los dos (es decir que ya quedé escriturada a nombre de Tomás) y el registro de matrimonio sólo lo firmó Tomás. Fue un momento muy chistoso porque la secretaria nos dijo que lo podía firmar cualquiera de los dos, pero que normalmente lo firmaban los señores. Yo no me iba a poner de feminista de último minuto, así que Tomás firmó y nos sentamos a esperar al notario. Mientras el señor llegaba, nos tomamos foto con todos y cada uno de los asistentes, una de mis tías se robó unas flores de algún antejardín y me las dio. Mejor dicho, estuvo lo más de folclórica la cosa...
Finalmente llegó el notario que, como dijo mi mamá, afortunadamente era un señor muy bien plantado y no un gordo grasiento (repito, todo esto lo dijo mi mamá, yo ni había pensado en cómo "debería" ser el notario).
Primero nos leyó unas palabras sobre qué significa el compromiso del matrimonio, que nos parecieron muy bonitas, después leyó la escritura pública que es cuando uno dice "sí, acepto" y por último, nos pasó unos votos para que leyéramos en voz alta para intercambiar las argollas. Tomás empezó y... se le quebró la voz completamente. Estaba muy emocionado y nervioso. Fue muy tierno. Obviamente, todo esto me hizo llorar como una magdalena, cosa que fue maravillosa, porque el maquillaje resistió la prueba perfectamente bien. Yo leí los votos también llorando, pero un poco más tranquila, nos aplaudieron, nos tomaron foto con el notario y listo ¡salimos casados de la notaría! A la salida, nos echaron arroz encima cual matrimonio católico, así que no nos quedó faltando ninguno de los agüeros.
De ahí salimos a la casa de mis suegros, brindamos con champaña, almorzamos y listo.
Por último, fui de nuevo a medirme el vestido por última vez, ya está perfecto, y los zapatos quedaron divinos (aunque son demasiado altos para mi experiencia nula). Ya sólo queda esperar a que llegue el domingo...

Ya para terminar, gracias por haber estado pendientes de este proceso todo este tiempo. Como les dije, sé que voy a extrañar mucho este blog a pesar de mi poca constancia.
Las quiero mucho a todas.

diciembre 4

El jueves también fue un día muy productivo. Por la mañana salimos de la casa a llevar el trago al hotel porque así nos salía mucho más barato que comprándolo directamente en el hotel (una botella de sello rojo que en Carulla cuesta $50.000 en el hotel cuesta $110.000, como para que se hagan una idea del asunto). ¡Con esto ya quedaba sólo hacer el último pago y listo! De ahí salimos volando para Carvajal a sacar el último cuncho de la plata que ahorramos todo el año para pagar la fiesta. Afortunadamente somos muy juiciosos y logramos completar todo lo que necesitábamos sin tener mayores problemas. De ahí salimos para la casa de los papás de Tomás a almorzar, donde me encontré con mi cuñada para salir a comprar la liga y las medias veladas. En Tania una liga cuesta 25.000 pesos, pero como estábamos en el centro, no había necesidad de pagar todo eso por una liga, así que nos fuimos más hacia la Plaza de Bolívar y encontramos un almacén de esos de hilos y botones con ligas entre los 4000 y los 6000 pesos. Compré la de 6000, como para no ser tan exageradamente ahorrativa (por no decir tacaña). En ese almacén nos pasó algo muy chistoso. La liga era completamente blanca y para que tuviera algo azul y algo amarillo la señora que nos atendió me regaló unas estrellitas para que le pusiera a la liga. Le puse una azul, una amarilla y una morada. Se supone que entonces con esto quedé con algo "robado", algo amarillo y algo azul. Los dos primeros agüeros no los conocía, pero yo estoy haciendo de todo. Como dice el dicho, no hay que creer en brujas, pero que las hay, ¡las hay!
Mientras hacíamos esa diligencia llovió tan fuerte que cayó hasta granizo. Nos tocó quedarnos un montón de tiempo en Tania que fue donde compré las medias que me voy a poner el domingo. Son de esas de liguero con silicona que se pega a la pierna. ¡Muy sexy!
Una vez terminé este par de vueltas, me fui a recoger de la lavandería el vestido del viernes, después salí corriendo a depilarme y cuando salí de la depilación me encontré de nuevo con Tomás para ir a hablar con Hernando Téllez, el amigo que nos va a casar. De ahí salimos para la casa de otros amigos (Pacho y Heidi) para ir a saludar a Daniel Cardoso, un amigo que vive en Boston y que vino a Bogotá sólo para nuestro matrimonio. Es muy bonito que lograra venir en estos días. Estando en esta casa, me llamó mi mamá y me dijo que me quería ver antes de que me casara. A mí me pareció chistosísimo que después de tres años de no vivir con mis papás ahora salieran con eso... Como Tomás no me vio muy convencida con esa llamada, me dijo que mi papá lo había llamado por la tarde y le había dicho que tenía que hablar con él muy seriamente antes del matrimonio. Eso sí me pareció muy loco, pero entonces no me opuse a ir a donde mis papás. Así que salimos de donde estábamos y cuando llegamos a donde mis papás ¡sorpresa! ¡Ya habían llegado mis tías y mis dos primos de Canadá! Fue una nota volverlos a ver a todos y saber que estaban acá para acompañarnos en estos días tan especiales. Ese día claramente nos acostamos muy tarde, cosa que no ayudaba mucho teniendo en cuenta que al otro día nos casaríamos a las 10 a.m. y yo tenía cita en la peluquería a las 8 a.m. para hacerme la prueba de maquillaje antes del domingo...

viernes, 5 de diciembre de 2008

diciembre 3

El miércoles salimos de la casa directo a reunirnos con Lilian, nuestra hada madrina de las flores (para las niñas del Helvetia NO es Lilian Betancourt, frescas).
Se me olvidó contar que el martes estuvimos hasta la una de la mañana organizando las velas entre las peceritas para llevárselas a Lilian (la señora de las flores), pero fue hasta divertido haber hecho esto entre los dos.
Nuestra reunión con Lilian fue realmente breve, pero productiva. De esa casa salimos con una caja de Pomona que más tarde se convertiría en la caja para la lluvia de sobres.

Una vez chuleada la tarea de las flores nos fuimos a recoger los ponqués en la casa de mis papás para mandarlos a decorar. Los dejamos en el sitio de la decoración, del que saldrán a domicilio directamente para el Hotel, así que ya no tenemos que preocuparnos por este delicioso detalle. Marianita, como ya sabes, hay un ponqué sin nada de alcohol para que puedas comértelo.
Ya se les mandarán las respectivas fotos del ponqué que será decorado con el mismo estilo de las invitaciones: blanco con puntos y cintas azules.

Al final del día nos fuimos a imprimir un papel blanco con pepas azules para forrar la caja de Pomona, pero las energías no nos dieron para forrarla, así que nos fuimos a descansar...

Todo esto es un poco lobo, pero a la vez, es lindo.

diciembre 2

El martes fue realmente el primer día de la recta final. Ya para ese día teníamos a todos los invitados confirmados, así que nos dedicamos a organizar las mesas. ¡Qué tarea tan mamona! Eso toca pensar quién charla sobre qué temas, quién le cae bien o mal al uno o al otro, quienes hacen buen parche y quienes definitivamente no se conocen y no tendrían nada de qué hablar. El caso es que finalmente logramos sentar a todos los invitados en 12 mesas (son en total 104 invitados). Una vez terminada esta labor tan odiosa, enviamos la lista definitiva y nos fuimos para el hotel. Allá estuvimos otras tres horas revisando de nuevo la lista, las cantidades de los platos de comida, del trago, repasando el orden de las cosas una y otra vez, ¡confirmamos hasta la decoración de la comida! El caso es que ya ese día todo quedó completamente coordinado. Sólo nos quedaba pendiente la llevada del trago al hotel.
Sin duda, fue uno de los días más productivos de toda la semana...

diciembre 1

El lunes fue mi primer día de vacaciones. Me levanté muy juiciosa a hacer yoga para bajar toda la comida del fin de semana y empezar la semana de la forma más relajada posible.
Salí para empezar a hacer todas las diligencias que tenía pendientes para ya ir dejando listo lo del matrimonio, pero la verdad no fue un día muy productivo. Tuve una prueba más del vestido que ya estaba prácticamente listo. Ese día también vimos los vestidos de mi mamá y de mi hermana y como tenía pico y placa, ya no pude hacer más vueltas.

Esa noche terminamos de armar la Navidad en la casa de mis papás y Tomás y yo ayudamos un poco con el último ponqué para el matrimonio (en total fueron cuatro: uno grande, dos medianos y uno chiquito ¡qué delicia!).

el fin de semana pasado...

El fin de semana pasado estuvimos muy agasajados por nuestros amorosos, hermosos e invaluables amigos. Ahí sí sentí que ya no faltaba nada de tiempo para el día del matrimonio.

El viernes pasado fue mi último día de trabajo. Estaba realmente agotada, pero también feliz de ya haber dejado todo listo para poder salir a descansar. Esa noche se suponía que teníamos una comida (la comida fue en la casa de Monkey y estuvo deliciosa), pero nada más, pero nos fueron embolatando y engatusando hasta llevarnos a la casa de Carolina para hacernos una fiesta sorpresa que terminó siendo nuestra despedida de solteros. Ni Tomás ni yo nos la esperábamos y fue una delicia poder compartir con casi todos nuestros amigos en un solo lugar (¡cosa que me hace pensar que el matrimonio va a estar bomba!), hubo pasabocas de nuestra chef preferida, atención inmejorable de la dueña de casa, champaña que fue a dar hasta el techo y toneladas de amor de todos los asistentes. ¡Hasta nos dieron serenata de vallenatos! Qué delicia. Fue un pachangón muy bueno, muy feliz y lleno de amor. Todo esto hasta las cuatro de la mañana, como debe ser. Las fotos nos las debe Carolina, porque como fue sorpresa, era simplemente imposible que yo llevara la cámara. Cómo estaría de buena la rumba que a Juliana le tocó quedarse a dormir en mi casa. Con eso les digo todo a las ausentes...

El sábado tuvimos shower erótico donde Alejandra Paláu y Karl Mutter. Como siempre, fueron unos anfitriones de primera categoría y nos divertimos muchísimo con los regalos. En general muchos aceites para masajes y un par de cosas muy groseras como calzoncillos comestibles (¡!). Otra vez nos dieron las tres de la mañana, pero charlando en un plan muy casero.

Al otro día, es decir, el domingo, chef Julianín nos tenía preparado un brunch lo más de delicioso. Ya más formal con papás incluidos. Lo mejor fue desenguayabar con mimosas y comer y comer. Contamos con la adorable presencia de Vicente que cada día está más y más hermoso (igual que los dos papás que se derriten por él). Ese día lo cerramos entregando participaciones que todavía estaban pendientes por toda la ciudad.

Como pueden ver, fue un fin de semana muy sustancioso, de muchas celebraciones y de mucho amor.

Realmente quedamos muy felices y agradecidos de tener tantos amigos tan amorosos.

jueves, 20 de noviembre de 2008

segunda prueba del vestido

Me da mucha felicidad recibir sus comentarios y saber que siguen pendientes de mi querido blog (creo que me va a hacer falta después del matrimonio).
Voy a responder las últimas preguntas de Maite y Mariana:
1. Hasta el momento parece que van a ser 115 invitados, todavía nos falta confirmar a mis primos de EE.UU. y a un par de amigos de Tomás.
2. El ramo lo va a hacer la misma señora que va a hacer todos los arreglos de flores del matrimonio. Va a ser de lirios blancos, que son mis más favoritos.
3. Las argollas quedaron perfectas. Son súper sencillas, son muy clásicas. Nos las hizo una joyera de San Andresito que nos recomendaron que se llama Cristina.
4. ¡No sé qué joyas me voy a poner! Maite, ¡gracias por la pregunta! No había pensado en eso y entonces es un nuevo tema en el que estoy pensando. Me toca ir a esculcarle el joyero a mi mamá porque yo no tengo nada como para la ocasión, solo los mismos aretes de oro blanco que me pongo para todo. Ya les contaré qué resuelvo de esto.
5. Marilú, hasta donde sé nada del menú tiene alcohol, tengo dudas sobre el postre, pero voy a preguntar y te cuento. Si no, algo nos inventamos. Por ejemplo, ya pedimos plato vegetariano para Monky así que yo creo que podemos arreglar algo para tu "condition".

Ahora sí, hoy al medio día tuve la segunda prueba del vestido que ya está casi listo. Me pareció que está quedando muy bonito y muy princess. Yo creo que les va a gustar a todas. Es MUY blanco, eso me impresionó un poco, pero en el buen sentido. Caro me preguntó si me había emocionado y todavía no sé qué responder... Creo que sí me emocioné, pero es más la preocupación que tengo por querer que todo esté listo YA. Se nos está acabando el tiempo y, por ejemplo, hasta hoy miramos lo de los zapatos. Todavía no estoy segura de cómo van a ser, pero apenas los tenga definidos les cuento.

Bueno mis chicas, me voy a hacer yoga para ver si se me baja un poco el estrés prenupcial.

Las quiero.

jueves, 13 de noviembre de 2008

la prueba del menú

Ayer por la noche tuvimos la prueba del menú. Desde el principio pensé que esa sería una de esas cosas que serían claves para saber que quedaría muy poco tiempo para el matrimonio. Ya se siente muy cerca, pero después de lo bien que nos fue anoche en el hotel sólo puedo estar feliz, tranquila y segura de que todo va a salir muy bien.
La cita era a las 7 p.m., nos pidieron que fuera por la noche para que el chef estuviera tranquilo, sin el ajetreo del medio día. Nos estaban esperando con una mesa completamente montada para que aprobáramos el mantel (azul), la tapa del mantel (blanca) y los forros de las sillas (blancos con moño azul). Por supuesto, lo que más nos gustó, lo más bonito, es lo más caro. Tenemos que hacer las últimas cuentas a ver si nos lanzamos así o no.
Después de eso hablamos con nuestra "wedding planner" del orden del día, conocimos al capitán de meseros que estará encargado de nuestro matrimonio (se llama Alfredo y es queridísimo), hicimos mil preguntas de logística (en realidad las preguntas las hizo Tomás, yo ya sabía algunas de las respuestas), y hasta nos preguntaron si pensábamos bailar el vals o no... Yo creo que terminaremos escogiendo alguna canción tipo bolero romántico que nos guste a los dos para abrir el baile y que empiece el pachangón. (Me da emoción pensar en ese momento).
Una vez terminamos de hacer las preguntas pertinentes, nuestra wedding planner nos dejó con Alfredo para ir a la degustación de dos tipos de menú que habíamos escogido previamente. Los dos estaban deliciosos pero hubo un ganador indiscutible.

Entrada
Espárragos y palmitos a la vinagreta (viene con lechuga crespa y tiras de queso emmental, absolutamente delicioso).

Plato fuerte
Medallón de lomo a las dos pimientas (delicioso y súper suave, la porción también estuvo buena)
Papa richelient (puré de papa delicioso)
Habichuelas bridadas y zanahoria glaceada (la verdura está dentro del puré)

Postre
Torta de chocolfan (D E L I C I O S O y no me pareció tan hostigante)

Salimos con la barriga llena y el corazón contento porque estamos seguros de que todo va a salir muy bien y que va a ser el día feliz que hemos planeado todo el año.

Espero que el menú les parezca de rechupete.

Besos y abrazos a mis queridas lectoras.

domingo, 9 de noviembre de 2008

inicia la cuenta regresiva...


Nuevamente me he desaparecido por muchos días del blog y les ofrezco disculpas especialmente a mis seguidoras de afuera, porque el propósito de este blog era precisamente mantenerlas informadas de cada avance del matrimonio y no he sido consistente con eso...


Desde finales de septiembre hasta ahora han pasado muchas cosas: entre ellas que mandamos a hacer las invitaciones y las argollas, pero lo más importante fue que apareció la tela para el vestido. La buena noticia es que no hubo necesidad de cambiar el modelo del vestido, aunque la tela no va a ser exactamente igual a la del original. Finalmente será un tul bordado, muy bonito y muy "romántico", según las propias palabras de la señora del almacén de San Andresito que fue la que salvó la patria. Consejo para la vida en Bogotá: si alguna vez necesitan una tela, no duden en ir primero a San Andresito. Allá está todo lo que está en el resto de sitios y seguro hay hasta más cosas. Eso sí, se recomienda madrugar porque por la tarde se llena de gente.

Una vez solucionado el problema de la tela por fin se empezó a hacer el vestido. Ya tuve la primera prueba y creo que va a quedar muy bonito. Espero tener la segunda en esta semana. Ya les contaré.

Otro tema que resolvimos fue lo del notario. Al parecer ya ni siquiera les gusta casar a la gente los sábados, razón por la que legalmente nos casaremos el viernes 5 de diciembre a las 10 de la mañana en la notaría 38 (que queda al lado de nuestra casa). Entonces se preguntarán, ¿qué carajos va a pasar el domingo 7 de diciembre a las 6:30 de la tarde en el Hotel Tequendama? Pues vamos a inventarnos una ceremonia que será oficiada por Hernando Téllez (un gran amigo de la familia de Tomás, es casi como un tío para él). Hernando nos quiere mucho, a Tomás lo conoce desde antes de nacer y nos ha visto crecer juntos como pareja (suena lobo, pero es así). Él se emocionó mucho y yo creo que así va a salir mucho más bonito que con un notario que no tiene ni idea quiénes somos.

Desde la semana pasada estamos repartiendo invitaciones y participaciones. Ha sido mucho menos maratónico de lo que me imaginaba. Hace ocho días tuvimos un puente, entonces aprovechamos para ir a esos lugares más al norte de la ciudad a los que es imposible llegar cualquier día de la semana y logramos salir de las invitaciones más difíciles. Ya tenemos confirmados a casi todos los invitados. Sólo nos falta confirmar gente que vive fuera de Bogotá, en su mayoría de mi familia.

Ayer estuvimos otra vez en el Hotel con la señora que nos va a hacer las flores. Van a ser arreglos muy sencillos, de esos bajitos que no estorban para conversar en la mesa, con lirios blancos, estrella de belén y follaje. Las mesas tendrán manteles azules con tapas blancas y las sillas también serán solo blancas. Además de las flores, vamos a poner velitas al rededor.
Hoy fuimos a recoger las argollas y todavía no estaban listas. Esperamos tenerlas ya dentro de ocho días.

El miércoles tendremos la prueba del menú. ¡Qué delicia!

El viernes le entregué la participación a mi jefe y pedí mis vacaciones. Eso me dejó mucho más tranquila porque ya sé que tengo el tiempo necesario para estar relajada los días antes del matrimonio y hacer cualquier vuelta final que se presente.

Ahora lo que más me preocupa es definir el tema del maquillaje y el peinado, porque no he hecho casi nada al respecto. Ayer estuvimos haciendo unas pruebas con Irene, pero eso clasifica más como juego que como prueba. Ya les contaré cómo me va con eso.

Bueno, creo que ya les conté todo lo que tenía pendiente. Ahora que empieza la cuenta regresiva prometo aparecer con más frecuencia.
Para terminar, la foto que acompaña esta entrada es de nuestro primer regalo de matrimonio.
¡Gracias, Gabrielita!

Les mando muchos besos a todas.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

tequendama

Hoy fue un mejor día en términos de planeación del matrimonio.
Por la mañana fui a pedir nuestros registros civiles a la notaría y por la tarde fui al Tequendama para hablar con nuestra "asesora de bodas". Una vez tengamos confirmada la hora de la ceremonia, que dependerá del notario, podremos mandar a hacer las tarjetas que ya están diseñadas (¡son muy bonitas!).
El siguiente paso es ir a ver el montaje de otro matrimonio el 4 de octubre para hacernos una idea de cómo podríamos organizar el salón. La prueba del menú será la última semana de octubre o la primera de noviembre, todavía no sabemos. Ese mismo día definiremos la mantelería y practicamente quedará todo listo. Para ese momento ya debemos saber con relativa seguridad cuántos invitados serán en total.
El resto de la tarde estuve mirando fotos de flores y centros de mesa para ver cómo vamos a definir ese asunto. Tengo dos cosas claras: quiero flores blancas y quiero velas (teniendo en cuenta que es el día de las velitas). Hay que concretar ese tema pero creo que va a ser mucho más sencillo de lo que me imaginaba...
Mañana será el día de encontrar el impresor de las tarjetas y de recoger los registros en la notaría.
Gracias por los mensajes de ánimo con el asunto del vestido. En este momento estoy en la actitud de "Dios proveerá", es decir, esperando a ver qué... en últimas, me pongo una cortina blanca.
Eso es todo por hoy mis corazones.

lunes, 22 de septiembre de 2008

el vestido II

Ayer estuve viendo el tema de las telas con la señora del vestido y no me fue muy bien. La cosa es que la parte exterior del vestido, que es toda en encaje, es un rollo. Como ya les conté la última vez, por el encaje, toca hacerlo todo a mano, razón que lo hace más costoso y además, quién iba a saberlo, ¡el encaje es de las telas más caras que existen! El caso es que el vestido saldría casi por 2 millones de pesos y, primero, el palo no está pa' cucharas y, segundo, no estoy de acuerdo con meterle toda esa plata a un vestido para un solo día... Mejor dicho, ahora sí me siento como Carrie Bradshaw, porque siento que el matrimonio se me está saliendo de proporción.
Ayer dormí muy mal pensando en el tema del vestido, pero pensar ayuda... pensé que finalmente lo que me gusta del vestido es el modelito, la forma, no que sea en encaje ni nada de eso, entonces, mi siguiente misión es ver qué otras telas se podrían usar, que sean más baratas y que no toque coser a mano a ver si sale por un precio más razonable, si no... me va a llevar el diablo porque la obsesión con el modelito está grave.

Las últimas horas de hoy las he dedicado a investigar el tema de las tarjetas y ha sido una nota. Encontré varias ideas en Internet que nos dieron la idea central con la que estamos diseñando la tarjeta. Ahora hay que ver qué tan caro sale hacer las tarjetas como las queremos. Creo que esto me va a ayudar a mostrarle a Tomás que hacer las cosas como uno las quiere a veces sale más caro de lo que uno cree...

Espero volver con más noticias muy pronto.

Las quiero a todas, me alegra muchísimo que sí estén pendendientes de mi bridal blog.

Hasta la vista, babies

martes, 12 de agosto de 2008

el vestido (parte I)

El sábado pasado fui con mi hermana y mi mamá a hablar con la modista del vestido.
Decidí hacerlo con Virginia, la misma de Maite, porque es amiga de mi mamá, porque conoce mi simpleza en todo su esplendor, no me toca explicarle qué me gusta y qué no y, además, lo va a hacer con mucho amor. Cuando mi mamá la llamó para pedir la cita, estas fueron sus palabras: "Yo ya sé que con Natalia lo más complicado va a ser encontrar la tela porque seguramente el diseño será muy sencillo". ¡Impresionante! Además, si seguía esperando a "tener tiempo" para ver otras opciones nunca iba a empezar.
Nos puso a ver revistas del tamaño del directorio telefónico para confirmar que el modelito sí fuera el indicado y llegamos a la conclusión de que sí, ese es. Va a tener unas variaciones con respecto al original, por ejemplo, las mangas no tendrán costuras sino que serán una sola pieza con la parte de arriba y sí, ¡va a tener un poquito de cola! Quién se hubiera imaginado que yo terminaría escogiendo un vestido de cola...
Tomás no hace sino decirme que quién sabe con qué voy a salir... me parece chistosísimo que tenga ese temor porque creo que se va a sorprender gratamente.
El siguiente paso es escoger la tela. Virginia quedó de mostrarme varias propuestas para poder empezar cuanto antes porque resulta que el vestido toca coserlo todo A MANO, no se le puede echar máquina porque queda pailas.
En eso vamos, chicas. Ya les contaré el siguiente episodio del vestido.
Besos a todas y gracias por estar pendientes y escribir sus comentarios. ¡Me hacen muy feliz!

lunes, 14 de julio de 2008

los ángeles sí existen

Mis queridas lectoras, les tengo muy buenas noticias: los ángeles sí existen.
Como les conté hace ya más de un mes, estábamos esperando la ayuda de la novia de un amigo de Tomás para ver si nos hacían un descuento en el Tequendama. Nos dijeron que teníamos que volver a pedir una revisión de la cotización, esta vez mencionando que íbamos de parte de "Elvira Elena" (nunca se me va a olvidar ese nombre). Apenas dijimos el nombre fue como si hubiéramos dicho: "Buenas, venimos de parte de Dios". Todo el mundo se puso nervioso y nos atendieron muy misteriosamente. Nos volvieron a dar la cotización para dársela a Elvira Elena para que ella pudiera hacer unas llamadas y arreglar un par de cosas. El caso es que un par de semanas después nos mandaron la nueva cotización que finalmente nos hizo muy felices.
Durante esas semanas de espera, mi mamá le volvió a preguntar al doctor de la numerología cuál sería la fecha ideal de todas, sin restricciones, para casarnos. El médico fue rotundo: 6 de diciembre. Le dijo a mi mamá que hiciéramos lo posible por casarnos este año porque el año entrante estaba bien, pero que este año era lo máximo. Entonces, volvimos a cambiar la fecha y las cosas quedaron así:
Nos vamos a casar oficialmente el 6 de diciembre, pero la fiesta será el 7 de diciembre en el salón Monserrate del Hotel Tequendama. Todas están cordialmente invitadas a ver el espectáculo del día de las velitas desde una vista privilegiada. Eso es todo chicas, ¡ahora sí es de verdad! ¡Empieza la maratón! Besos y abrazos.

lunes, 9 de junio de 2008

el tramonti, sex and the city y la numerología...

El Tramonti resultó ser una buena opción. Esto pasó hace un par de semanas (o más), pero como para variar, he estado con muchas cosas pendientes en la oficina. Lo siento, pero acá estoy para contarles.

El salón es muy bonito, es de doble altura (es decir que el techo es bien alto) y tiene una vista espectacular de Bogotá. Creo que definitivamente me tengo que casar en un "sitio con vista", no me gusta para nada el encierro...

Otra cosa simpática es que la ceremonia se puede hacer ahí mismo en "la gruta" que es precisamente un pedazo de montaña que se mete al salón. Las fotos no se pueden descargar, así que les mando el link de la página para que lo puedan ver y opinar: http://www.tramonti.com.co/index.asp?titulo2=bodas%20memorables&linkid=118&titulo1=centro%20de%20convenciones&link1=5

De precios está bien, es un poquito más barato que el Tequendama, pero no definitivamente más barato. Es decir, este sitio todavía no me saca el Tequendama del corazón. Tengo un problema con ese sitio que la película de Sex and the City explica muy bien, pero como no sé si todas se la vieron ya, sólo voy a decir que yo sentí en el Tequendama lo mismo que Carrie al entrar a la biblioteca.

El tema de la plata sigue en discusión, pero hay cosas locas que pasan en el mundo y puede ser que se nos haya aparecido un ángel que sí quiere que nos casemos en el Tequendama... esta semana puede que tenga noticias al respecto, así que ya les contaré.

La fecha es otro asunto que hemos pensado en cambiar... primero por el tema de la plata, como ya les había contado, pero además hoy pasó una cosa muy chistosa, típica de mi entorno. Mi mamá fue a un médico acupunturista nuevo y por cosas de la vida terminaron hablando de mi matrimonio y mi mamá le contó al doctor que quería saber cuál podría ser la mejor fecha de acuerdo con la numerología. El problema se resolvió al instante porque resultó que el doctor sabe de numerología, entonces, con nuestras fechas de nacimiento, le dijo a mi mamá que no nos convenía casarnos en septiembre, sino en octubre, más precisamente el 17. Eso es un viernes y yo preferiría un sábado, así que mi mamá le va a preguntar cuál sábado puede ser mejor. Además, dice que debemos firmar o antes de las 3 o antes de las 6... Yo no sé nada de numerología, pero tampoco tengo ningún problema con hacer todo lo que me digan que trae buena suerte, ¡nunca sobra! Además, volviendo a Sex and the City, el 20 de septiembre ya no me gusta ni poquito...

Ya les contaré cómo sale lo del Tequendama y la numerología.

Besos y abrazos.

martes, 20 de mayo de 2008

revisando el presupuesto y buscando más sitios

Primero que todo, muchas gracias a Marianita por el dato de la modista. Creo que es una excelente idea lo de ver el vestido de Andrea, ¿cuándo me invitas? Y claro que me interesan los datos del peinado, el maquillaje y las flores. Siempre he confiado en los datos perdomo-páez, mejores imposible...

Como el compromiso de este blog es contar paso a paso todos los "preparativos" para el matri, acá vuelvo para contarles que este sábado estuvimos en el Hotel La Fontana cotizando. Paila. Hoy en día ya siento que Unicentro está más allá (mucho más allá) de mi perímetro. Llegar a esa zona de la ciudad un sábado es una idea tan mala como irse con chaqueta y guantes a la playa... Después de una hora y media entre el carro, llegamos y nos pusimos a dar vueltas por el Hotel porque la persona encargada de darnos la información estaba almorzando. Finalmente, nos atendieron y pedimos una cotización similar a la del Tequendama para poder comparar. La cotización es digna del mejor "PLOP" de Condorito. Es el doble de lo que costaría el matrimonio en el Tequendama y el sitio no es ni la mitad de bonito. Es decir, perdimos la ida, pero ganamos experiencia. Definitivamente teníamos que comparar para ver si tomamos la decisión del sitio de una vez por todas.
También se me ocurrió que el Tramonti puede ser un buen sitio, así que vamos a cotizar y les cuento.
El Tequendama no es imposible de lograr, pero hay que decir que nuestro presupuesto era un poco menor, así que cualquier ahorro que logremos cae bien. Lo único malo de eso es que el sitio realmente nos ENCANTA... vamos a ver qué logramos encontrar...
Eso es todo por ahora, chicas.
Stay tuned. H&K

miércoles, 30 de abril de 2008

la tela para el vestido

Como todas ya han visto la foto, la tela para el vestido podía resultar algo complicada de conseguir y, por eso, antes de definir si ese modelito se podía hacer o no tocaba mirar las telas. Ayer fui con Irene a ver telas en un almacén y vimos una que podría ser perfecta. Además, me dieron en dato de una modista (diseñadora, como les dicen hoy en día) para ver si me lo hace. En todo caso, ya saben que recibo con gusto todos los datos que tengan.

Juli, ¿todavía existe el almacén de los clientes de tu papá donde vimos telas para el vestido de Maite?

martes, 29 de abril de 2008

bodas para dummies


Ayer, cuando terminé de escribir me acordé de las cosas que se me quedaron por contar. Además, en vista de la cantidad de preguntas que tienen las chicas interesadas, pues tocó regresar hoy. 

Lo primero que les quiero contar es que el primer preparativo que me propuse para el matrimonio está chuleado: adelgazar. Desde enero he estado muy juiciosa haciendo dieta y he bajado más kilos de los que quisiera admitir. Lo bueno es que ya llegué a mi peso ideal y estoy en proceso de mantenimiento (sí, como si fuera un electrodoméstico). También me están haciendo masajes reafirmantes y toda la cosa. Mejor dicho, es como es como si me estuviera preparando para el reinado de belleza. Con unas clasesitas de pasarela quedo lista para Cartagena. 

Como el plan dieta ya está llegando a su fin, ya puedo empezar a hacer lo del vestido. Hasta ahora no he mirado modelitos nuevos, porque el que les mandé en enero todavía en encanta, pero sé que no está de más ver otras opciones. Ahora, lo que tengo que hacer es encontrar con quién me lo podría mandar a hacer. Este es un asunto en el que me podrían ayudar. Si conocen modista buena, bonita y barata que recomienden, por favor mándenme el dato para probar. 

La lista fue lo primero que hicimos y ayer la volvimos a revisar. La de enero es la lista de nuestros sueños con más de 120 invitados, pero la realidad del presupuesto nos está obligando a revisar la lista para poder estar ese día con las personas que más queremos, y celebrando como nos merecemos. Como ustedes saben, mi círculo de amistades se reduce a muy pocas personas. Casi que son sólo ustedes las que están incluidas y un par de personas más que he conocido en los últimos años. Pero la cuota de amigos más grande es del lado de Tomás. Mejor dicho, nuestros amigos son los mismos. Por supuesto, las familias y todas las tías y tíos de ambas partes y ya. Todavía tenemos pendiente la conversación de los amigos de nuestros papás porque, finalmente, nosotros dos estamos organizando todo. Ya les contaré como sale eso.
 
Se preguntarán a qué se debe el título de esta entrada. Pues les quiero contar que estoy leyendo Bodas para dummies con el patrocinio de Editorial Norma. Ha sido todo un descubrimiento porque realmente tiene consejos muy buenos sobre cosas que yo no pensaría por más maniática que sea... Lo guardaré para la próxima que se anime a dar el paso. 

Y ya mis corazones. Eso es lo que hay. 

lunes, 28 de abril de 2008

de nuevo en la jugada


Luego de una laaaarga ausencia, vuelvo a retomar mis deberes de novia... lo siento mucho por toda esta desinformación, pero la cosa en el trabajo ha estado realmente complicada y por fin estoy con la mente dispuesta para planear el matri.


Les cuento que hoy estuvimos en el Hotel Tequendama. Desde hace un buen rato estoy obsesionada con el sitio, pero no había podido ir a hacer la cotización como Dios manda. El sitio me ENCANTÓ. No sé si todas conocen. Sería en el Salón Monserrate que queda en el piso 17 y tiene una vista panorámica de Bogotá como pocas. Por lo tanto, la fiesta sería de noche, para disfrutar de la vista en todo su esplendor. Incluyo una foto para que se hagan una idea, aunque no es la mejor de todas.



Lo mejor de todo el cuento es que el hotel organiza TODO si uno quiere y tiene la plata. Y como ya está comprobado que no tengo mucho tiempo para dedicarle al tema, me parece maravilloso tratar de coordinar la mayor cantidad de cosas posibles con el hotel.


En la fecha que teníamos pensado hacer el matri no está disponible ese salón, así que lo más probable es que lo corramos 8 días. Pero lo primero es hacer las cuentas y estar seguros y tranquilos para poder reservar el sitio y así poder confirmarles con toda la seguridad la fecha y la hora.


Ese es el reporte por ahora. Apenas tengamos confirmado el sitio o nuevas investigaciones les contaré.


Les mando besos y abrazos a todas.






miércoles, 16 de enero de 2008

lista la fecha

Todo parece indicar que el gran día será el sábado 19 de abril. Ya estoy un poco acelerada y no puedo pensar en nada más. ¡Yo que pensaba que nada me iba a quitar el sueño! Anoche me desperté varias veces pensando en el sitio y sé que soñe que estaba haciendo los preparaticvos... Esto es la locura furiosa.
Espero poder definir el sitio este mismo fin de semana para poder estar segura de la fecha y empezar a cuadrar todo lo demás.
Por supuesto, una de las cosas que más me preocupan es el vestido. Estuve viendo algunos, y encontré uno que me encanta. http://www.moniquelhuillier.com/
Espero sus comentarios.
Esta tarde tengo cita con el Dr. Gómez para volver a empezar la dieta (no pienso estar como un marrano ese día...). Ya les contaré cómo sale eso también.
¡Qué nervios!

lunes, 14 de enero de 2008

Hasta que por fin...

Después de dos años de "convivencia" (que palabra tan horrible), por fin llegó el momento que tanta gente estaba esperando. Y no estoy exagerando, afortunadamente es mucha la gente que nos quiere y que desde hace años quiere vernos casados y felices.

No hubiera podido ser más bonito. Gracias a las bodas de oro (¡50 años!) de mis suegros, entendimos que el amor hay que celebrarlo. Y hay que celebrarlo con los amigos, con la gente que nos quiere. Por eso, nos vamos a regalar una fiesta de matrimonio. Para celebrar que estamos juntos y que estamos rodeados de gente que nos llena de amor.

Así, el 12 de enero, a la 1 a.m. Tomás me propuso matrimonio.