Nos levantamos como a las 9 de la mañana, desayunamos, recibimos un par de llamadas de felicitaciones de Mampe y Ana Murcia y salimos a comprar las flores para el peinado de las que me había olvidado por completo el día anterior. Se suponía que debía comprar unas orquídeas miniatura, pero resulta que no son muy rentables y sólo se consiguen por encargo. Por lo tanto, decidí comprar nardos porque quería que las flores fueran blancas.
Luego, pasamos un rato por donde mis papás. Ya al medio día mi mamá tenía sus iluminaciones hechas y el peinado listo y Franky, el peluquero de mi mamá se encargaba de dejar listas a mis tías y a mi prima Laura.
Nos empacaron sendas porciones de lasaña para que pudiéramos almorzar bien y nos fuimos hacia el apartamento. Mi cita en la peluquería era a las 3:30 p.m. así que hacia la 1 p.m. me dispuse a darme un baño largo y relajante, porque tengo que aceptar que me estaba poniendo nerviosa. Saliendo de la ducha recibí la llamada de Maite y Santiago con quienes charlamos un buen rato. Me vestí, me comí la lasaña que me pareció la más rica de toda mi vida y salí a mi cita con Fernando. Apenas llegué, me lavaron el pelo y empezamos con calma con todo el proceso. Primero me alisó el pelo y después me maquilló. Quedé feliz porque vi que no estaba como un payaso sino como yo, maquillada, pero normal y bonita. Después empezó con el chongo. ¡Dios mío! Qué don tan maravilloso el que tiene ese señor. Finalmente, a las 5:00 p.m. ya estaba completamente lista para irme a vestir.
Ya para este momento, mi papá, mi tía Carmenza, mi tía Marlene, Sergio y Laura estaban en mi apartamento esperándonos. Como estaba temprano y mi mamá y mi hermana todavía estaban en la peluquería decidí ofrecerles un tecito para calmar los nervios. Fue muy chistoso ver que la más tranquila era yo con respecto a todos los demás que estaban acá.
Una vez llegaron mi hermana y mi mamá, empezamos a vestirnos.
No sé si lo mencioné antes, pero resulté un poco alérgica a la tela del vestido así que lo primero que hice fue pedirle a Irene que me llenara la espalda y el cuello de Acid Mantle como me había indicado Virginia. Esto fue absolutamente importante porque afortunadamente no tuve ninguna reacción alérgica al vestido el resto de la noche.
Como ya tenía la moña hecha y me tenía que poner el vestido por encima, me tuvieron que poner el gorro de baño cubriendo el chongo y ponerme el vestido entre tres personas. Después mi tía Carmenza me puso los zapatos, nos tomamos un par de fotos antes de salir y a las 6:20 p.m ya estábamos en el carro camino al Hotel Tequendama...
Luego, pasamos un rato por donde mis papás. Ya al medio día mi mamá tenía sus iluminaciones hechas y el peinado listo y Franky, el peluquero de mi mamá se encargaba de dejar listas a mis tías y a mi prima Laura.
Nos empacaron sendas porciones de lasaña para que pudiéramos almorzar bien y nos fuimos hacia el apartamento. Mi cita en la peluquería era a las 3:30 p.m. así que hacia la 1 p.m. me dispuse a darme un baño largo y relajante, porque tengo que aceptar que me estaba poniendo nerviosa. Saliendo de la ducha recibí la llamada de Maite y Santiago con quienes charlamos un buen rato. Me vestí, me comí la lasaña que me pareció la más rica de toda mi vida y salí a mi cita con Fernando. Apenas llegué, me lavaron el pelo y empezamos con calma con todo el proceso. Primero me alisó el pelo y después me maquilló. Quedé feliz porque vi que no estaba como un payaso sino como yo, maquillada, pero normal y bonita. Después empezó con el chongo. ¡Dios mío! Qué don tan maravilloso el que tiene ese señor. Finalmente, a las 5:00 p.m. ya estaba completamente lista para irme a vestir.
Ya para este momento, mi papá, mi tía Carmenza, mi tía Marlene, Sergio y Laura estaban en mi apartamento esperándonos. Como estaba temprano y mi mamá y mi hermana todavía estaban en la peluquería decidí ofrecerles un tecito para calmar los nervios. Fue muy chistoso ver que la más tranquila era yo con respecto a todos los demás que estaban acá.
Una vez llegaron mi hermana y mi mamá, empezamos a vestirnos.
No sé si lo mencioné antes, pero resulté un poco alérgica a la tela del vestido así que lo primero que hice fue pedirle a Irene que me llenara la espalda y el cuello de Acid Mantle como me había indicado Virginia. Esto fue absolutamente importante porque afortunadamente no tuve ninguna reacción alérgica al vestido el resto de la noche.
Como ya tenía la moña hecha y me tenía que poner el vestido por encima, me tuvieron que poner el gorro de baño cubriendo el chongo y ponerme el vestido entre tres personas. Después mi tía Carmenza me puso los zapatos, nos tomamos un par de fotos antes de salir y a las 6:20 p.m ya estábamos en el carro camino al Hotel Tequendama...
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