El miércoles salimos de la casa directo a reunirnos con Lilian, nuestra hada madrina de las flores (para las niñas del Helvetia NO es Lilian Betancourt, frescas).
Se me olvidó contar que el martes estuvimos hasta la una de la mañana organizando las velas entre las peceritas para llevárselas a Lilian (la señora de las flores), pero fue hasta divertido haber hecho esto entre los dos.
Nuestra reunión con Lilian fue realmente breve, pero productiva. De esa casa salimos con una caja de Pomona que más tarde se convertiría en la caja para la lluvia de sobres.
Una vez chuleada la tarea de las flores nos fuimos a recoger los ponqués en la casa de mis papás para mandarlos a decorar. Los dejamos en el sitio de la decoración, del que saldrán a domicilio directamente para el Hotel, así que ya no tenemos que preocuparnos por este delicioso detalle. Marianita, como ya sabes, hay un ponqué sin nada de alcohol para que puedas comértelo.
Ya se les mandarán las respectivas fotos del ponqué que será decorado con el mismo estilo de las invitaciones: blanco con puntos y cintas azules.
Al final del día nos fuimos a imprimir un papel blanco con pepas azules para forrar la caja de Pomona, pero las energías no nos dieron para forrarla, así que nos fuimos a descansar...
Todo esto es un poco lobo, pero a la vez, es lindo.
viernes, 5 de diciembre de 2008
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1 comentario:
Esa Lilianne es mi mamá!!!
No puedo creer esto es muy bonito!!! no sabía que existía... y como dice Adri que viva el amor!
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