El martes fue realmente el primer día de la recta final. Ya para ese día teníamos a todos los invitados confirmados, así que nos dedicamos a organizar las mesas. ¡Qué tarea tan mamona! Eso toca pensar quién charla sobre qué temas, quién le cae bien o mal al uno o al otro, quienes hacen buen parche y quienes definitivamente no se conocen y no tendrían nada de qué hablar. El caso es que finalmente logramos sentar a todos los invitados en 12 mesas (son en total 104 invitados). Una vez terminada esta labor tan odiosa, enviamos la lista definitiva y nos fuimos para el hotel. Allá estuvimos otras tres horas revisando de nuevo la lista, las cantidades de los platos de comida, del trago, repasando el orden de las cosas una y otra vez, ¡confirmamos hasta la decoración de la comida! El caso es que ya ese día todo quedó completamente coordinado. Sólo nos quedaba pendiente la llevada del trago al hotel.
Sin duda, fue uno de los días más productivos de toda la semana...
viernes, 5 de diciembre de 2008
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