El lunes fue mi primer día de vacaciones. Me levanté muy juiciosa a hacer yoga para bajar toda la comida del fin de semana y empezar la semana de la forma más relajada posible.
Salí para empezar a hacer todas las diligencias que tenía pendientes para ya ir dejando listo lo del matrimonio, pero la verdad no fue un día muy productivo. Tuve una prueba más del vestido que ya estaba prácticamente listo. Ese día también vimos los vestidos de mi mamá y de mi hermana y como tenía pico y placa, ya no pude hacer más vueltas.
Esa noche terminamos de armar la Navidad en la casa de mis papás y Tomás y yo ayudamos un poco con el último ponqué para el matrimonio (en total fueron cuatro: uno grande, dos medianos y uno chiquito ¡qué delicia!).
viernes, 5 de diciembre de 2008
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